Mi cachorro coge todo del suelo, ¿Qué hago?
Toda persona que tiene o ha tenido un cachorro tiene que pasar por este comportamiento que realizan todos los cachorros. Las primeras veces que salimos con ellos no paran de coger cosas del suelo, da igual lo que se les diga, que no paran.
Este comportamiento lleva al límite a los dueños, que cada vez que el cachorro lo hace, éstos ya empiezan a enfadarse con él, a decirles que lo suelten, a quitárselos de la boca e incluso hay gente que les da un cachete en el hocico, para que deje de hacerlo. Hay otros que le dan al perro un premio para que suelte lo que haya cogido del suelo.
Lo que se encuentran la mayoría de los dueños, es que eso que están intentando para que el cachorro no coja nada del suelo, no les está sirviendo de nada. Incluso ya empiezan a tragarse las cosas que cogen.
La educación y el adiestramiento canino es primordial para poder poner freno a estos comportamientos que tienen los cachorros.
Entonces, ¿Qué hay que hacer cuándo mi cachorro coge algo del suelo? Pues es verdaderamente simple. Déjale que lo coja. Los cachorros cuando salen a la calle empiezan a experimentar, y una forma de hacerlo es meterse todo lo que encuentran en la calle, en la boca. Es un comportamiento totalmente normal. Si empezamos a echarle la bronca porque se coja cosas del suelo, vamos a dar mucha importancia a lo que ha cogido, estamos subiendo su valor a cotas insospechadas. Si encima se lo quitamos, el cachorro va a empezar a aprender que si se lo traga no se lo podemos quitar. Y de esta manera estamos creando un perro basurero, que se va a comer todo lo que pille por la calle.
Solo deberíamos intervenir cuando creamos que ese objeto es realmente peligroso, por ejemplo: una salchicha, un chorizo, un tornillo, un clavo y todo lo que pensemos que es peligroso para su salud.
Y deberíamos dejar que coja las siguientes cosas: Ramas, palos, hojas, colillas, pañuelos, tetrabricks, bolsas, mascarillas, piedras.
¿Qué suele suceder cuando un perro coge algo del suelo para investigar? Que se lo mete en la boca, empieza a masticarlo y cuándo no le interesa, lo escupirá. De esta manera cuando vea otra vez ese objeto, ya sabrá lo que es y no lo volverá a coger.
